La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha mostrado su desacuerdo con las recientes declaraciones del director general de Tráfico, Pere Navarro, realizadas durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados sobre el Plan PRO y la situación de los alumnos pendientes de examen práctico.

Desde ARAMUR compartimos la preocupación del sector ante una problemática que afecta desde hace años a miles de alumnos y a numerosas autoescuelas, también en la Región de Murcia: la falta estructural de capacidad de examen por parte de la DGT.

Un problema estructural que no puede minimizarse

Durante su intervención, el director general de Tráfico afirmó que “solo un 8% de la bolsa de alumnos está en condiciones de examinarse”. Sin embargo, desde el sector se considera que estas declaraciones no reflejan la realidad del proceso formativo ni las dificultades que afrontan diariamente las autoescuelas.

La denominada “bolsa de alumnos” hace referencia a personas que ya han superado la prueba teórica y que se encuentran pendientes de acceder al examen práctico. La planificación de la formación depende directamente de la capacidad de examen disponible, por lo que resulta imposible preparar a un volumen mayor de alumnos si no existen fechas suficientes para examinarlos.

Además, las autoescuelas denuncian que los refuerzos extraordinarios suelen anunciarse con muy poca antelación, lo que dificulta reorganizar la formación práctica de cientos de alumnos en apenas unos días.

El Plan PRO ayuda, pero no resuelve el problema

El Plan PRO, impulsado por la DGT para realizar exámenes extraordinarios los sábados en determinadas provincias, es valorado positivamente por el sector como una medida de apoyo puntual. No obstante, desde CNAE y ARAMUR se insiste en que se trata únicamente de una solución temporal.

La falta de examinadores, las jubilaciones no cubiertas, las bajas prolongadas y el aumento de la demanda continúan generando importantes retrasos en muchas provincias españolas.

Además, el plan actual presenta importantes limitaciones, ya que no contempla pruebas para vehículos pesados o motocicletas y obliga a muchos centros desplazados a examinarse únicamente en las capitales de provincia, dificultando aún más la organización de las autoescuelas y de los alumnos.

Las autoescuelas reclaman planificación y estabilidad

Desde el sector se insiste en que la formación vial no puede improvisarse. Las autoescuelas trabajan para garantizar una enseñanza de calidad y una preparación segura y responsable para los futuros conductores.

Por ello, ARAMUR considera fundamental que exista una planificación estable y suficiente de la capacidad de examen, permitiendo adaptar la formación a la demanda real y evitando los continuos cuellos de botella que afectan tanto a alumnos como a profesionales del sector.

Necesidad de medidas permanentes

CNAE lleva años reclamando soluciones estructurales para acabar con esta situación. Entre las propuestas planteadas se encuentra el incremento estable de la plantilla de examinadores y la búsqueda de modelos organizativos más ágiles, similares a los que ya funcionan en otros países europeos.

La situación actual ha provocado el cierre de numerosas autoescuelas en los últimos años y continúa generando incertidumbre tanto para las empresas como para los alumnos.

Desde ARAMUR reiteramos nuestro compromiso con la formación vial de calidad y con la defensa de las autoescuelas de la Región de Murcia, solicitando a la Administración medidas reales, estables y planificadas que permitan garantizar un servicio eficiente para todos los ciudadanos.